jueves, 13 de febrero de 2014

Dominio Propio


KRISHNA. – Escucha mis palabras, ¡oh príncipe! En verdad te digo que quien ejecuta la acción como un deber, sin apetencia por el fruto de la acción, renuncia a la acción al mismo tiempo que la realiza.
 Con ello resulta ser mucho más asceta y renunciante que aquel que tan sólo rehúsa ejecutar la acción, porque uno tiene el espíritu de la doctrina, mientras que el otro no ha pasado de la vacía cáscara de la letra.
 Sabe que la recta e inteligente acción equivale a renunciar.
 Y sabe también que la mejor de las acciones que no renuncia al resultado no es en modo alguno recta acción.
 
En las primeras etapas del sendero se le enseña al neófito que la recta acción es el medio de alcanzar merecimientos.
 Pero cuando éste se ha compenetrado de la doctrina, y ya no apetece el fruto de la recta acción, se deleita en la serena paz de la meditación.
 A cada cual se le da según sus necesidades y recibe en relación a su estado de evolución.
 
Cuando el hombre se libra de la apetencia por los frutos de la acción, cuando desecha el gusto por la acción misma y se aparta de los objetos de sensación, entonces llega a la etapa superior de la recta acción.
 
Cada cual ha de fortalecer su ánimo con el conocimiento de su verdadero ser; y nadie debe abatirse ni desanimarse, porque en verdad se ha dicho que el Yo superior es fiel amigo del YO inferior; aunque el ignorante se figure que el YO superior es su enemigo, pues se esfuerza en desvanecer el sentimiento de separatividad. El YO superior o verdadero ser es amigo de quien ha subyugado su personalidad o YO inferior; pero el verdadero ser resulta un enemigo al esclavo de su personalidad. En verdad, el verdadero ser se esfuerza en libertar al alma de la ilusión, procurando enriquecerla antes que despojarla. Así, a través de la ilusión, el fiel amigo parece enemigo.
 
El alma de quien ha percibido en su interior el verdadero ser se mantiene imperturbable en todas las situaciones. Armonizados están los sentidos del sabio, en quien la sabiduría substituyó al deseo. Se satisface con el conocimiento adquirido mucho más que con todos los tesoros de la tierra.
 
Tan sabio es quien mira con igual amor al enemigo que al amigo, al propio y al extraño, al justo y al pecador, al santo y al malvado.
 
El yogui debe habitar en lugar solitario, entregado a profunda meditación, con mente y cuerpo sujetos a su verdadero ser y libre de codicia y deseo de recompensa. En lugar libre de impurezas, ni muy alto ni muy bajo, aparéjese su asiento mullido con hierba kusha, cubierta de tela y una piel negra de antílope, según le enseñaron sus instructores, de conformidad con las tradiciones de su linaje. Allí, firme en su asiento, concentrada la mente en un solo punto, purifique su alma, identificando su conciencia con el Absoluto que reside en todas las cosas. Con el cuerpo vigorosamente erguido, según la tradicional costumbre de los yoguis, la mirada fija en el Eterno e Infinito. Sereno, firme en su propósito, con la mente puesta en Mí, permanezca armonizado en su aspiración a Mí. El yogui que obre de este modo alcanzará la paz y la felicidad que sólo en Mí reside.
 
En verdad, el conocimiento del Yoga no es para el que come mucho ni para el que ayuna en demasía ni tampoco para el que duerme o vela con exceso. El conocimiento del Yoga mata toda pena y es asequible a quien come y se recrea con sobriedad; a quien cumple sus acciones con templanza; a quien duerme sin exceso y vela con prudencia; a quien, huyendo del mal, del exceso en la acción, no se precipita en el gemelo mal de la ociosidad y el exceso de represión.
 
Cuando el pensamiento del hombre se fija en su verdadero ser y está libre de concupiscencia, logra la interna armonía que reporta paz y satisfacción. Entonces hay quietud en su mente y se deleita en la contemplación del verdadero Ser, contento de morar en su pacífica presencia. Al descubrir su verdadero ser iluminado con su propia luz, se convence de que nada le falta, y queda satisfecho.
 
El sabio se deleita en lo que trasciende los sentidos, y cuando lo halla, descansa en la Realidad. Entonces, amo de su nuevo reino, comprende que nada puede conturbar su alma, pues se ha sobrepuesto al dolor humano. A esta emancipación del dolor y la aflicción es a lo que se llama Yoga, que significa unión espiritual.
 
Logra esta unión, ¡oh Arjuna!, con firme convencimiento y confiada espera. Desecha los vanos deseos y domeña las inclinaciones de tus sentidos. Porque así, poco a poco, lograrás tranquilidad y calma mediante el ejercicio de la ya despierta mente, guiada por el Espíritu.
 
 El que ha logrado vencer sus pasiones carnales, esto es, apartarse de lo que el mundo llama pecado, entra en el reino de la Verdad. Armonizado el cuerpo, la mente y el alma, logra la suprema bienaventuranza. Descubre al Ser en todos los seres y a todos los seres en el Ser. Ve que el Todo es Uno y el Uno es Todo.
 
En verdad te digo que nunca abandonaré ni permitiré que me abandone quien Me ve en todas las cosas y ve a todas las cosas en Mí. Perpetuamente lo tendré sujeto a Mí con las áureas cadenas del amor. Quien me ve en mi Unidad y me ama en todos los seres, morará en Mí.
 
Perfecto yogui, ¡oh Arjuna!, es aquel que descubre que existe una sola Esencia en todos los seres y cosas, y reconoce la idéntica naturaleza del placer y del dolor.
 
ARJUNA. – ¡Ay de mí, Krishna!, que no acierto a comprender de qué modo se logra la inmovilidad de la mente. Porque la mente es inquieta, obstinada, impetuosa y violenta, y no cede fácilmente a la voluntad. Dominar la mente es lo mismo que dominar el viento: un imposible.
 
KRISHNA. – ¡Oh príncipe! El ejercicio prolongado y la continua atención acaban por dominarla. Ciertamente, esta Yoga es difícil de alcanzar por el hombre indisciplinado, porque le falta la guía de un instructor. Pero el hombre disciplinado, que percibió al verdadero ser, puede lograr este Yoga mediante atenta vigilancia y paciencia, unidas a una invariable determinación.
 
ARJUNA. – ¿Qué le sucede, ¡oh Krishna!, al que, aunque lleno de ardiente fe, no alcanza la perfección del Yoga porque su errática mente se aparta del sendero de disciplina? ¿Si oscila entre el mérito de la recta acción y el perfeccionamiento espiritual, puede llegar a ser aniquilado? ¿Se pierde, confuso y abandonado, en el sendero del Eterno?
 Respóndeme, ¡oh Krishna!, porque estoy perplejo y únicamente tú puedes enseñarme.
 
KRISHNA. – Has de saber, Arjuna, que ni en este mundo ni en los venideros habrá aniquilación para tal hombre. Su fe lo salva y su bondad lo preserva de la aniquilación. Nunca huella el sendero de perdición quien rectamente obra y en Mí confía.
 Aquel cuya devoción y fe están acompañadas de las buenas obras, aunque no haya alcanzado la perfección, va después de la muerte al lugar de los justos que todavía no alcanzaron la liberación.
 Allí mora dichoso durante muchísimos años, hasta que renace en condiciones a propósito para llegar a la ulterior perfección que lo aguarda.
Puede renacer en una familia de sabios yoguis, aunque semejante recompensa sólo se concede a quien la merece por imperio de la Ley.
 
Allí, en la nueva vida, recobra las características que aquistó en la anterior; y así reanuda las lecciones de la experiencia en el mismo punto en que las abandonó, para adelantar en su individual perfeccionamiento. Lo que una vez se adquiere no se pierde con la muerte, pues la esencia de lo adquirido y conquistado se infunde en la nueva personalidad del YO. Su ardiente anhelo de alcanzar el Yoga lo llevará mucho más adelante que el mero estudio de las Sagradas Escrituras.
Y con paciente y perseverante aplicación, libre de sus errores y completamente evolucionado, después de muchos renacimientos alcanzará el dominio de sí mismo y la suprema paz.
 
Así, ves que el fiel y fervoroso investigador de la Verdad, el que procede lo mejor que puede y confía en el imperio de la Ley, vale mucho más que los fanáticos que se esfuerzan en hacer méritos por la penitencia y la mortificación. También vale más que muchos de los que presumen de doctos, o de quienes buscan el mérito por medio de las buenas obras.
 
Por lo tanto, ¡oh Arjuna!, deja que por tu fe y amor fluyan mi vida y mi amor. De todos los yoguis, ¡oh príncipe!, considero más devoto al que tiene el corazón henchido de amor a Mí y permanece firme en la fe.

Bhagavad Gita

División entre lo divino y lo demoníaco

He aquí las virtudes de quienes dejan huella en el sendero de perfección: intrepidez, pureza, perseverancia, caridad, dominio propio, religiosidad, templanza, rectitud de conducta, mansedumbre, veracidad, paciencia, abnegación, ecuanimidad, sinceridad, benevolencia, modestia, constancia, firmeza, misericordia. humildad e indulgencia.

He aquí los vicios de quienes van por la pendiente de la perdición: hipocresía, soberbia, presunción, vanidad, ira, aspereza e ignorancia.

Krishna
    

A la liberación conducen las virtudes espirituales. El hombre de naturaleza demoníaca careciendo de principios, ignora qué es lo que se debe hacer y qué es lo que no se debe hacer; su corazón es impuro, su conducta irreverente y miente sin reparo. El temor y la preocupación le acosan durante toda su vida. Su única meta es gozar de los placeres sensuales. Acosado por pensamientos impuros, se esclaviza en las redes de la ilusión. Tres son las puertas que conducen a este infierno: la lujuria, la ira y la codicia.


Bhagavad Gita

miércoles, 12 de febrero de 2014

La Cieguita

!Es que mírenle la cara!
¿Se perdieron también besando sus mejillas?
recorriendo a granel
atesorando sus cenizas

En un ojo, en la sien
en una barbita perdida,
allí se encuentra el placer
en sus poros, en su sonrisa.

Silvia López


Leonora Carrington

lunes, 10 de febrero de 2014

Mujercitas

Mi mundo está regado de tus pequeñas muchachitas. 
Tienes la fama de traer a las mujeres de ojos grandes y largos cabellos. Tú provees. Mirada tierna, rostros rechonchos, vidas perturbadas. Piensas -y piensan- que son únicas, pero son más de lo mismo.
Quienes aún no encuentran, esperan con ansiedad que te aparezcas con ellas.
Y las reciben, y las toman.
Me divierto pensando que las reconozco a todas, y ellas no saben quién soy. 
¿Ellas saben quién eres tú?


viernes, 17 de enero de 2014

La Primera Iniciación


Deben ver que en la vida uno recibe exactamente lo que uno da. La vida es el espejo de lo que uno es; está hecha a nuestra propia imagen. Ustedes son pasivos, ciegos y exigentes. Lo toman todo, lo aceptan todo sin nunca sentir obligación alguna. Su actitud hacia el mundo y hacia la vida es la actitud de alguien que tiene derecho a exigir y a tomar para sí, que no necesita pagar ni merecer. Creen que tienen derecho a todas las cosas por simplemente ser lo que son. No se dan cuenta de esto. Pero es eso en ustedes lo que separa un mundo de otro.
No tienen un patrón por el cual medirse a sí mismos. Viven enteramente por "esto me gusta" o "esto no me gusta". Lo que significa que solamente se aprecian a sí
mismos. Reconocen algo superior a ustedes mismos sólo en teoría o con su lógica, pero no de hecho. Es por esto que exigen y continúan creyendo que todo es barato, que tienen suficiente en el bolsillo para comprar todo lo que se les antoje.
No reconocen nada arriba, afuera o dentro de sí mismos. Es por esta razón, repito, que no tienen medida y viven pasivamente de acuerdo a sus antojos.
Sí, su "autoestima" los ciega. Es el mayor obstáculo para una nueva vida. Para ir más allá, uno debe cruzar esta barrera, este umbral. Esta es la prueba que separa a la humanidad en dos: el "trigo" de la "cizaña". No importa lo inteligente, brillante o dotado que sea un hombre. Si no se ajusta o modifica la evaluación que tiene de sí
mismo, este será incapaz de dedicarse a su crecimiento interno o incapaz de trabajar sobre el conocimiento de sí, para alcanzar el verdadero ser. Permanecerá siendo lo que es toda su vida.
"La primera exigencia, la primera condición, la primera prueba para alguien que desea trabajar sobre sí es cambiar la evaluación que tiene de sí. No debe imaginar,
creer o pensar, sino ver y realmente ver- cosas en sí mismo que nunca había visto."
Su evaluación nunca cambiará mientras no vea nada en sí mismo. Y para poder ver, debe aprender a ver. Esta es la primera iniciación de un hombre en el camino del autoconocimiento." En primer lugar, debe saber qué mirar. Una vez que sepa esto, debe hacer esfuerzos, mantener su atención y observar constantemente, con
tenacidad.
Manteniendo su atención y observando constantemente un día podrá ver. si ve una vez, puede ver una segunda vez, y si esto continúa, ya no será capaz de no ver.
Este es el estado que debemos buscar y es el propósito de la observación. Es de esto que el verdadero deseo, el irresistible deseo de llegar a ser nacerá. Habiendo
sido fríos, nos convertiremos en cálidos y vibrantes. Seremos afectados por nuestra propia realidad."
Actualmente, sólo tenemos la ilusión de que existimos. Tenemos una opinión muy alta de nosotros mismos. No nos respetamos. Para que yo me respete a mí mismo,
necesito reconocer en mí una parte superior a las demás. Es por mi actitud hacia esta parte que demuestro el respeto que le tengo. De esta manera me respetaré a
mí mismo y mi relación con los demás estará gobernada por el mismo respeto.
Debemos comprender que todos los demás criterios -talento, conocimiento, cultura- son variables, medidas de detalle.
La medida de nuestra propia visión interna es la única verdadera, objetiva e incambiable medida. Desde un nivel superior y más real uno puede apreciar otro nivel, también real pero inferior. Esta apreciación determina el papel de cada uno y nos proporcionará el auto respeto. Pero encontrarás que esto no es fácil, ni es barato. Tendrás que pagar un precio alto. Para los negligentes, los haraganes y los parásitos no hay esperanza. Uno debe pagar caro, pagar de una vez, pagar por adelantado. Pagar desde uno mismo por medio de esfuerzos sinceros,
concienzudos y desinteresados. Mientras más preparado estés para pagar sin ahorrarte molestias, sin trampas ni falsificaciones, más recibirás.
Y a partir de entonces llegarás a aprender algo de tu propia naturaleza. Verás todos los trucos y falsedades a los cuales recurres para no pagar al instante. Es necesario
que pagues con tus plausibles teorías, tus arraigadas convicciones, tus prejuicios, tus convenciones, con tu "Me gusta esto" y tú "Esto no me conviene", sin regatear,
sin pretensiones y honestamente, tratando sinceramente de ver, mientras continúas jugando tu falso papel. Trata de aceptar por un momento la noción de que tú no
eres lo que crees ser, que tienes una opinión muy alta de tí mismo y que de hecho te mientes a ti mismo.
Te mientes todo el tiempo, todo el día, durante toda la vida.
Las mentiras gobiernan tu vida a tal grado que no puedes controlarlas. Eres una presa del mentir. Mientes en todo. Tus relaciones con los demás: mentiras. Laeducación que profieres, las convicciones: todo mentiras. Tu vida social, tu vida familiar: mentiras. Y lo que crees que eres: todo mentira. "Pero nunca te detienes a ver lo que haces o lo que dices, porque crees en ti mismo. Uno debe detenerse internamente y observar, observar sin tomar partido, imparcialmente. Acepta por un tiempo esta noción del mentir. Y si observas de esta manera, pagando desde ti
mismo sin tenerte pena, abandonando todas tus riquezas imaginarias por un momento de realidad, entonces tal vez puedas de repente ver lo que nunca has visto.
Verás que no eres lo que crees ser. Verás que hay dos en ti. Uno que no es y, sin embargo, juega el papel del otro, y uno que es, pero tan débilmente, tan impermanentemente que se desvanece tan pronto como aparece. No puede soportar la mentira. A la menor mentira, se evapora. No pelea ni resiste, está
perdido por adelantado. Aprende a observar hasta que hayas visto la diferencia entre tus dos naturalezas,
hasta que hayas visto en ti al mentiroso, al impostor. Cuando hayas visto tus dos naturalezas, ese día la verdad habrá nacido en ti.

-Madame de Salzmann

lunes, 16 de diciembre de 2013

Manual de Instrucciones. No creas que te estoy hablando en broma, aunque es encantador verte reír.

INSTRUCCIONES PARA ENOJARSE

Medite sobre esto: 

Usted es el protagonista. No existen circunstancias accidentales. No existe causa y efecto para todos, y para usted solo debe de existir cuando le vaya a beneficiar. Alábese mucho. Insúltese de vez en cuando.

MUY IMPORTANTE CREER LO SIGUIENTE:

Las cosas DEBEN de suceder cuando yo quiera y como yo desee que sucedan.

Las cosas NO DEBEN de suceder cuando yo no las quiera o del modo que no me es agradable.

Anime a su mente una y otra vez que esto debe ser un hecho. Si, es cierto que todos somos iguales, pero usted un poquitin más especial. 

Enojo seguro.

INSTRUCCIONES PARA LA DEPRESIÓN

Es necesario que usted tenga la necesidad de pensar constantemente que es un individuo muy pero muy importante, no en base a los funcionamientos del universo, sino más importante que el de al lado: sus padres, sus hermanos, su vecino y claro está, de todos los demás que usted aún no conoce (aunque los conociera, deberá mantener esto en mente) .Sienta en el pecho esa maravillosa ilusión, recuerde que usted merece todo lo bueno. Puede empezar entonces a sentir disgusto e incomodidad cuando las cosas, el mundo y la gente no le conceden y recuerdan, admiten de su ser y personalidad este grado de importancia. Puede pelearse entonces con el rastrillo cuando le corta (cúlpelo a él, usted es la estrella aquí). Cuando el sol de SU ciudad esté abriendo todo el pecho, imponente y hermoso, quéjese del tiempo y piense que tal vez al señor sol se le ocurrió estar fuerte solo porque sabía que usted iba a salir al tráfico (es muy bueno que aproveche la ocasión para pensar que el trafico está ahí solo para joderle el día y no llegar a su importante destino, incluso si es para tragar estupideces en la tv).

Va bien, mantenga el pensar y sentir. Vea como esta combinación va formando ideas cada vez mas complejas y fuertes, como los problemas se van agigantando hasta ponerse hermosamente adictivos. Es momento de reforzar su idea de importancia. No hay planetas, no hay más galaxias, no mas países si usted no los pisa, no hay personas si usted no las conoce. 

Mami y Papi fueron realmente muy malos con usted, el protagonista del film. Usted no merecía eso, abandonos, castigos, repugnancias que no lo dejaron brillar como aquellos "pendejos" que siempre se llevaron las mejores mujeres, juguetes, autos. Dios a veces se hace el ciego y no sabe valorar a sus ángeles de cuando en cuando. Malavita. Relájese y multiplique estos ejercicios, poco a poco peleara mas y sonreirá menos. Póngase cómodo en cama, eche sus hombros y columna adelante, no se canse en vagos esfuerzos por este camino tan injusto del que usted fue víctima. Diviértase con su autoestima pensando que no vale nada, que nada merece (un verdadero juego de palabras, la estimación propia es el origen y la única tierra fértil para la depresión).

Evite profundizar e interesarse por los demás, puede que le quiten el puesto en escala existencial y social.

Evite pensar que la vida es como es y no como "debería".. Esto es grave para nuestras instrucciones.

Provecho!

INSTRUCCIONES PARA OFENDERSE A SÍ MISMO

Ocupe su mente en odiar a un comensal, compañero, amigo, enemigo, prójimo, indiferente o como quiera llamarle. Oféndalo, critíquelo, puede usted decirle la mas grotesca obscenidad en base al esfuerzo (porque usted se esfuerza mucho, recuérdelo, es un campeón) y la entrega que le ha proporcionado al odio, su instrucción numero 2. (Olvidé la instrucción numero 1: Creer que usted es demasiado importante.).  Siéntese, párese, camine o haga lo que quiera, usted ya lo ha logrado, se ofendió a sí mismo.








Usted puede hacer este manual al orden que desee, y si quiere, ( porque seguramente lo deseara alguna vez) agréguele otras tan variadas y chistosas formas de engaño y autoagresion. Es al gusto!

Ernesto Aguilar 

Sefiní II

Ahora mismo le podés decir BASTA a la mujer que ya no te gusta, vos que estás ahí, 6,000 millones de seres humanos y estás con la que ya no te gusta. Ahora mismo le puedes decir BASTA al hombre que ya no amas, no viniste a sufrir ni a aguantar. Ahora mismo le podés decir BASTA al trabajo que odias, el que trabaja en lo que no ama, aunque lo haga todo el día, es un DESOCUPADO, se está traicionando, el pan que lleva a casa es pan envenenado, pan robado, por eso le va MAL, hasta cuando le va BIEN. Ahora mismo le podés decir BASTA a las cosas que te encadenan a la tarjeta de crédito, estas encadenado a una tarjeta!!. Ahora mismo le podés decir BASTA a los noticieros que te envenenan desde la mañana. Fabuloso sería que en lugar de leer el periódico cada mañana, leyeras, el Eclesiastes de Salomón, Las Confesiones de San Agustín, La poesía de Whitman!, el Tao Te King de Lao Tse. Ahora mismo le podés decir basta, a los que quieren dirigir tu vida, y al miedo que heredaste, el miedo que heredaste porque la vida es aquí y ahora mismo.

Además, lo tenés que hacer AHORA. Yo le daba la sorpresa a mi madre, yo nunca viví con ella, me fuí a los nueve años y eramos muy amigos, pero siempre iba de visita, Yo sabía que ella esperaba que algún día yo me quedara un rato largo, no me lo pedía, yo sabía, y me dije "le voy a dar la sorpresa, voy a ir, y me va a preguntar, cuantos días te quedas y le voy a decir, me voy a quedar un año con vos" te imaginas? que regalo le hacía, y que regalo me hacía. Llegue a las 8 de la mañana, habia muerto a las 8 menos diez. Anda ahora. A las 8 llegué, 8 menos diez había muerto. ANDA AHORA. Anda ahora y arregla el pleito con tu viejo, no podés tener un pleito con tu viejo, no se puede vivir en paz así. Al que tenés el problema que arreglar, no mandés al abogado, anda a buscarlo tu AHORA. Y al que le tienes que pedir perdón, ANDA AHORA. Nadie sabe cuando es mañana. Yo era el hombre más feliz del mundo a las 11 de la mañana, A las 2, me enteraba que había muerto mi mujer y mi hija, en un vuelo que llegué tarde. ANDA AHORA. No es mañana.

Mi amigo Facundo