domingo, 21 de junio de 2009

Yo creo que va a llover mas tarde, llueve seguro.


Cuando creyó que se moría
un amigo me contó
que el era culpable de los siete pecados capitales
avaricia, envidia,
gula,
lujuria,
pereza,
soberbia...
ira.

Jamas me confesé, dijo
yo no quería que el cura gozara mas que yo con mis pecados
y por avaricia me los guarde
No confesé que me daban envidia las moscas
que podían volar bajo la pollera de esa mujer.
Gula, si, gula... desde la primera vez que la vi
el canibalismo no me pareció tan mal.
Por lujuria o rayos X yo siempre la veía desnuda
como desnuda se ve la espada a pesar de la vaina.
Meterme en ella era lo único en el mundo que no me daba pereza,
fuera de ella yo andaba desganado, asueñado... como bicho, fumigado,
me arrastraba sin rumbo ni tumbo.
Y en ella estuve, mas entrando que saliendo.
Hasta que cometí la soberbia de creer que ella era yo.
Y una noche, loco de ira... Rompí a golpes ese espejo.

Eduardo Galeano


"Cuando se abre una flor es primavera en todo el mundo", asi decia el caminito aquel

jueves, 18 de junio de 2009

Y tu lo sabes.

But I'm more than just a little curious
How you're planning to go about
Making your amends... to the dead


Your halo slipping down to choke you now

miércoles, 17 de junio de 2009

Nós nunca mudamos


I wanna live life, never be cruel.
I wanna live life, be good to you.

I wanna fly, never come down.
live my life and have friends around.

We never change, do we?... No, no
We never learn, do we?

So I wanna live in a wooden house.

I wanna live life, always be true.
I wanna live life and be good to you.

I wanna fly, never come down.
And live my life, and have friends around.

We never change, do we?... No, no
We never learn, do we?

So I wanna live in a wooden house,
where making more friends would be easy.

Oh, and I don´t have a soul to save.
Yes, and I sin every single day.

We never change, do we?
We never learn, do we?

So I wanna live in a wooden house,
making more friends would be easy.
I wanna live where the sun comes out ...


We never change- Coldplay

And you seem very beautiful to me





It is the rest of your life, keeps rolling and rolling
picture in my pocket looks like you
it is the rest of your life, keeps rolling, rolling, rolling along



sábado, 30 de mayo de 2009

Matilde mía, bien amada.


Habana, 3 de octubre de 1951

Estimado señor:

Me permito enviarle estos papeles que creo le interesarán y que no he podido dar a la publicidad hasta ahora.
Tengo todos los originales de estos versos. Están escritos en los sitios más diversos, como trenes, aviones, cafés y en pequeños papelitos extraños en los que no hay casi correcciones.
En una de sus últimas cartas venía la "Carta en el camino".
Muchos de estos papeles por arrugados y cortados son casi ilegibles, pero creo que he logrado descifrarlos.
Mi persona no tiene importancia, pero soy la protagonista de este libro y eso me hace estar orgullosa y satisfecha de mi vida.
Este amor, este gran amor, nació un agosto de un año cualquiera, en mis giras que hacía como artista, por los pueblos de la frontera franco española.
Él venía de la guerra de España. No venía vencido. Era del partido de Pasionaria, estaba lleno de ilusiones y de esperanzas para su pequeño y lejano país, en Centro América. Siento no poder dar su nombre. Nunca he sabido cuál era el verdadero, si Martínez, Ramírez o Sánchez. Yo lo llamo simplemente mi Capitán y éste es el nombre que quiero conservar en este libro.
Sus versos son como él mismo: tiernos, amorosos, apasionados, y terribles en su cólera. Era fuerte y su fuerza la sentían todos los que a él se acercaban. Era un hombre privilegiado de los que nacen para grandes destinos. Yo sentía su fuerza y mi placer más grande era sentirme pequeña a su lado.
Entró a mi vida, como él lo dice en un verso, echando la puerta abajo. No golpeó la puerta con timidez de enamorado. Desde el primer instante, él se sintió dueño de mi cuerpo y de mi alma. Me hizo sentir que todo cambiaba en mi vida, esa pequeña vida mía de artista, de comodidad, de blandura, se transformó como todo lo que él tocaba.
No sabía de sentimientos pequeños, ni tampoco los aceptaba. Me dio su amor, con toda la pasión que él era capaz de sentir y yo lo amé como nunca me creí capaz de amar. Todo se transformó en mi vida. Entré a un mundo que antes nunca soñé que existía. Primero tuve miedo, hubo momentos de duda, pero el amor no me dejó vacilar mucho tiempo.
Este amor me traía todo.
La ternura dulce y sencilla cuando buscaba una flor, un juguete, una piedra de río y me la entregaba con sus ojos húmedos de una ternura infinita. Sus grandes manos eran, en este momento, de una blandura dulce y en sus ojos se asomaba entonces un alma de niño.
Pero había en mí un pasado que él no conocía y había celos y furias incontenibles. Éstas eran como tempestades furiosas que azotaban su alma y la mía, pero nunca tuvieron fuerza para destrozar la cadena que nos unía, que era nuestro amor, y de cada tempestad salíamos más unidos, más fuertes, más seguros de nosotros mismos.
En todos estos momentos, él escribía estos versos, que me hacían subir al cielo o bajar al mismo infierno, con la crudeza de sus palabras que me quemaban como brasas.
Él no podía amar de otra manera.
Estos versos son la historia de nuestro amor, grande en todas sus manifestaciones. Tenía la misma pasión que él ponía en sus combates, en sus luchas contra las injusticias. Le dolía el sufrimiento y la miseria, no sólo de su pueblo, sino de todos los pueblos, todas las luchas por combatirlas eran suyas y se entregaba entero, con toda su pasión.
Yo soy muy poco literaria y no puedo hablar del valor de estos versos, fuera del valor humano que indiscutiblemente tienen. Tal vez el Capitán nunca pensó que estos versos se publicarían, pero ahora creo que es mi deber darlos al mundo.
Saluda atentamente a usted.

Rosario de la Cerda (Matilde Urrutia)

martes, 26 de mayo de 2009

Are you stupid or what?




La vida es como un paseo en un parque de diversiones, y cuando te subes piensas que es real porque así de poderosas son nuestras mentes. El paseo sube y baja, y da vueltas, tiene emociones, sustos, y es coloreado con luces... y es muy ruidoso, y es divertido por un rato. Algunos han estado en el paseo por mucho tiempo, y empiezan a preguntarse "¿esto es real o es solo un paseo?", y otra gente a recordado, y nos ha dicho "oye no te preocupes: no temas nunca porque esto es solo un paseo". Y hemos matado a esas personas. "!Cállenlo que tengo mucho invertido en este paseo, cállenlo!", "Mira mi seño de preocupación... mira mi gran cuenta bancaria, y mi familia, esto tiene que ser real".

Es solo un paseo, pero siempre matamos a esos tipos buenos que tratan de decirnos eso ¿lo has notado?... y dejamos a los demonios que sigan libres... pero no importa, porque es solo un paseo, y podemos cambiarlo cuando queramos. Es solo una decisión, sin esfuerzo, sin trabajo, ahorros. Solo una decisión ahora mismo. Entre miedo... y amor.


Bill Hicks

lunes, 25 de mayo de 2009

Suave



Me jode confesarlo
, pero la vida es también un bandoneón
, hay quien sostiene que lo toca dios, pero yo estoy seguro que es troilo, ya que dios apenas toca el arpa... y mal.
Fuere quien fuere lo cierto es que nos estira en un solo ademán purísimo y luego nos reduce de a poco a casi nada, y claro nos arranca confesiones, quejas que son clamores, vértebras de alegría, esperanzas que vuelven como los hijos pródigos y sobre todo como los estribillos.

Me jode confesarlo porque lo cierto es que hoy en día pocos quieren ser tango. La natural tendencia es a ser rumba, o mambo, o chachachá, o merengue, o bolero, o tal vez casino, en último caso valsecito o milonga... pasodoble jamás

pero cuando dios, o pichuco, o quien sea, toma entre sus manos la vida bandoneón, y le sugiere que llore o regocije, uno siente el tremendo decoro de ser tango, y se deja cantar, y ni se acuerda que allá espera
el estuche.

Es virtualmente imposible que, después de varios tangos, dos cuerpos no empiecen a conocerse. En esa sabiduría, en ese desarrollo del contacto se diferencia el tango de otros pasos de baile que mantienen a los bailarines alejados entre sí o sólo les permiten roces fugaces que no hacen historia. El abrazo del tango es sobre todo comunicación, y si hubiera que adjetivarla diría comunicación erótica, un prólogo del cuerpo-a-cuerpo que luego vendrá, o no, pero que en ese tramo figura en los bailarines como proyecto verosímil. Y cuanto mejor se lleve en el baile la pareja, cuanto mejor se amolde un cuerpo al otro, cuanto mejor se correspondan el hueso del uno con la tierna carne de la otra, más patente se hará la condición erótica de una danza que empezó siendo bailada por rameras y cafishos del novecientos y que sigue siendo bailada por el cafisho y la ramera que unos y otras llevamos dormidos en algún rincón de las respectivas almitas y que despiertan alborozados y vibrantes cuando empiezan a sonar los acordes de El choclo o Rodríguez Peña...


Benedetti