viernes, 22 de agosto de 2014

¿Emociones Verdaderas?

Cuentan que, en China, un hombre ya anciano decidió regresar al lugar donde había nacido y del que salió siendo muy joven. En el camino se unió a un grupo de viajeros que seguían la misma ruta y les explicó su deseo de volver a la tierra que lo vio nacer.
Después de varias monótonas jornadas, aquellos hombres decidieron divertirse a costa del viejo. 

-Mira, anciano, estamos llegando a la tierra de tus antepasados, esas montañas que vemos las contemplaron tus ojos cuando eras niño.
El viejo, a pesar de no recordar nada, se sintió dichoso de ver aquellas cumbres.
Horas después llegaron a unas casas en ruinas.

-Mira, anciano, seguro que entre estas piedras jugaste en tu infancia.
El viejo, al ver aquel pueblo abandonado, no pudo dejar de emocionarse. Al rato, llegaron a un olvidado cementerio.

-Mira esas tumbas -le dijeron, continuando la broma-. Aquí con seguridad están enterrados tus padres, y los padres de tus padres.
Al oír estas palabras, el anciano no pudo contener la emoción, y estalló en lágrimas.
Arrodillado frente a aquellas tumbas, a aquel viejo le venían a la memoria mil y un recuerdos de su niñez, le inundaban el corazón viejas y añoradas sensaciones, la nostalgia invadía su alma con un caudal de emociones.
Pero viendo aquella escena, los viajeros se compadecieron del anciano y acordaron contarle la verdad.

-Sentimos decirte esto, pero la verdad es que queda aún mucho camino hasta que lleguemos a la patria de tus antepasados. Decidimos gastarte esta broma sólo por entretenernos. Te rogamos aceptes nuestras disculpas.
El anciano se levantó en silencio, recogió sus cosas y reemprendió el camino.
Llegada la noche, y ante el mutismo del viejo, sus compañeros de viaje volvieron a expresarle su pesar por la broma.
-Apreciado amigo, tu silencio nos produce hondo pesar, volvemos a pedirte perdón por nuestra conducta.

-Mi silencio nada tiene que ver con vuestra conducta que ya he olvidado -contestó el anciano-, se debe a que no he encontrado respuesta a una pregunta que me atormenta:
¿Cómo es posible que haya emociones verdaderas cuando éstas provienen de hechos falsos?

viernes, 15 de agosto de 2014

II, 15.

El espíritu sereno acepta el placer 


y el dolor con una mente 


tranquila y no se conmueve por 


ninguno 



Bhagavad-Gita

miércoles, 13 de agosto de 2014

So long, Marianne

Come over to the window, my little darling
I'd like to try to read your palm
I used to think I was some kind of Gypsy boy
Before I let you take me home

Now so long, Marianne, it's time that we began
To laugh and cry and cry and laugh about it all again

Well you know that I love to live with you
But you make me forget so very much
I forget to pray for the angels
And then the angels forget to pray for us

Now so long, Marianne, it's time that we began 

We met when we were almost young
Deep in the green lilac park
You held on to me like I was a crucifix
As we went kneeling through the dark

Oh so long, Marianne, it's time that we began 

Your letters they all say that you're beside me now
Then why do I feel alone?
I'm standing on a ledge and your fine spider web
Is fastening my ankle to a stone

Now so long, Marianne, it's time that we began 

For now I need your hidden love
I'm cold as a new razor blade
You left when I told you I was curious
I never said that I was brave

Oh so long, Marianne, it's time that we began 

Oh, you are really such a pretty one
I see you've gone and changed your name again
And just when I climbed this whole mountainside
To wash my eyelids in the rain

martes, 12 de agosto de 2014

Yo no buscaba a nadie y te vi

Te vi, esa tarde a lado del museo, en la banquetita del tango. No estabas juntando margaritas, no escribías poesía en papelitos, no volteabas ni cuando pasaba enfrente de ti bailando, parecía que ni siquiera estabas escuchando la música. Estabas mas bien... aburrida, pegada al celular con cara de "ya me quiero ir, pero no" y yo, embobado viéndote y haciendo como que no te veía. Imaginando que tu me veías también, y que te gustaba el baile, y que desearías que también te invitara a bailar a ti. Y ahí estábamos, los dos en un mismo sitio, la guitarra llorando milongas y yo llorándome la cobardía de no acercarme. 

Me volví a meter a la tienda cuando tu entraste, solo por verte de cerquita, y tontamente volví a comprarme otra nieve, ya sin antojo ni mas ganas que aprenderme la forma de tus ojos y tu nariz. Y me viste ahora, y observaste que te observaba, fuiste consciente de mi desdicha y estoy seguro que me viste las palabras pegadas a los labios, mordiéndose de no poder salir. 

De esas veces que nos topamos con un posible destino, y se escapa con la estupidez de no poderle preguntar ni el nombre. Se nos escapa por todos los poros mientras nos decimos adiós con los ojos... y ni siquiera una sonrisa de atrevimiento se deja escapar. Te vi, te vi, te vi...Yo no buscaba a nadie y te vi..

Bolero

Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.
Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.
Por ahí un papelito
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.

Julio Cortazar

Naranjo en Flor

Era más blanda que el agua,
que el agua blanda,
era más fresca que el río,
naranjo en flor.
Y en esa calle de estío,
calle perdida,
dejó un pedazo de vida
y se marchó...

Primero hay que saber sufrir,
después amar, después partir
y al fin andar sin pensamiento...
Perfume de naranjo en flor,
promesas vanas de un amor
que se escaparon con el viento.
Después...¿qué importa el después?
Toda mi vida es el ayer
que me detiene en el pasado,
eterna y vieja juventud
que me ha dejado acobardado
como un pájaro sin luz.

¿Qué le habrán hecho mis manos?
¿Qué le habrán hecho
para dejarme en el pecho
tanto dolor?
Dolor de vieja arboleda,
canción de esquina
con un pedazo de vida,
naranjo en flor.

Homero Expósito

Amo Valparaíso- Neruda

Amo, Valparaíso, cuanto encierras, 
y cuanto irradias, novia del océano, 
hasta más lejos de tu nimbo sordo. 
Amo la luz violeta con que acudes 
al marinero en la noche del mar, 
y entonces eres -rosa de azahares-
luminosa y desnuda, fuego y niebla. 
Que nadie venga con un martillo turbio 
a golpear lo que amo, a defenderte:
nadie sino mi ser por tus secretos:
nadie sino mi voz por tus abiertas 
hileras de rocío, por tus escalones 
en donde la maternidad salobre 
del mar te besa, nadie sino mis labios 
en tu corona fría de sirena, 
elevada en el aire de la altura, 
oceánico amor, Valparaíso, 
reina de todas las costas del mundo, 
verdadera central de olas y barcos, 
eres en mí como la luna o como 
la dirección del aire en la arboleda. 
Amo tus criminales callejones, 
tu luna de puñal sobre los cerros, 
y entre tus plazas la marinería 
revistiendo de azul la primavera.
Que se entienda, te pido, puerto mío,
que yo tengo derecho
a escribirte lo bueno y lo malvado
y soy como las lámparas amargas
cuando iluminan las botellas rotas.